46ª RUTA VILLABLINO LEON
No, no podía ser de otra manera, la última del año y de la temporada tenia que ser pasada por agua, faltaría más, y con mucha, mucha agua, por arriba y por abajo, pero los “intangibles” del día hicieron que la disfrutaran los 48 senderistas de manera maravillosa e inolvidable.
Y lo cierto es que nuestro ángel guardián que elige las rutas y los lugares para comer o visitar tiene un duende, pues no falla nunca.
La salida a Villablino a las 9 de la mañana y la llegada a las 11:00 fue acompañada con mucha agua caída del cielo en casi todo el viaje y muchísima más agua en todos los ríos, cauces, regueros, pantanos, y demás que nos fuimos encontrando, de tal forma que algunos peligraban por desbordamiento del líquido elemento que además aportaba su granito de “belleza” al paisaje. Que pena que el agua tan necesaria en muchas ocasiones se desperdicie en otras.
Y, no solo eso, la apertura de la presa del Pantano de Rozas, magnificaba la fuerza brutal del agua, e impresionaba por su tremendo estruendo de metros de caída libre hacia un suelo totalmente inundado.
Tras el oportuno café en Villablino el autobús nos lleva a Caboalles de Arriba, a la “Vía Verde” y allí comienza la marcha con mucha agua, pero los chubasqueros del club ayudaban a estar secos en la mayoría del cuerpo y como la senda era fácil de seguir y no muy larga (7 Kilómetros), en apenas 2 horas se había finiquitado la caminata y se volvía a Villablino a tomar otro reparador café.
De allí, a la segunda parte del viaje, comida de Navidad en el Restaurante “El Campillo” en Sosas de Laciana, muy recomendable por el precio, la cantidad, las vistas desde el mirador del comedor y sobre todo por el fantástico sabor de la comida. Desde luego nadie quedo ni con hambre, ni con mal sabor.
Muchas gracias a Abel, dueño del restaurante y a los camareros que no perdieron ni un segundo en atender todas las solicitudes de los cuarenta y ocho senderistas.
Tras la segunda parte del viaje, la tercera, visita a la mina 12.70, una pequeña bajada de 50 metros donde el mismo Abel nos informo de como se trabajaba y lo que significaba estar en aquella zona de Laciana en décadas anteriores, lo cual hacia estremecer a mas de uno cuando, viendo como caía agua dentro de la mina y te enterabas de que encima de la misma había un lago, con los millones de litros de agua que puede tener. Eso, y las condiciones típicas de una mina de carbón, no deja indiferente a nadie.
Menudo trabajo.
Cuarta parte del día, visita a la fabrica de cerveza 12.70 de nuevo con Abel como maestro de ceremonias y allí nos explica el proceso de la cerveza, la historia de la marca (12.70), el porque del lugar donde está la fábrica, (antiguos vestuarios de los mineros), y una breve historia de la zona, lo que nos deja en un tiempo de cerca de una hora con un montón de preguntas, de curiosidades y sobre todo de anécdotas y mucho mas conocedores de lo que es la minería y lo que conlleva.
Una cañita de premio para probar la citada cerveza artesanal ofrecida por los propietarios y vuelta al autobús para regresar a casa.
Y de nuevo, y para finalizar el día, mas y mas agua, tanta que en algunos lugares hasta al autobús le costaba circular pero, nuestro chofer Oscar mostro sus pericias y habilidades para llegar a La Bañeza a la hora esperada y con un agradable chocolate con churros en el lugar habitual dar por finalizada la temporada y el día, no sin felicitar la Navidad.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Club D. A. Bañezano
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